Sostenibilidad

El concepto sostenibilidad es algo muy presente en nuestra sociedad. Desde todos los aspectos de la vida nos llegan mensajes de este tipo, se puede ver en los productos verdes, eco, reciclable, reutilizable, responsable con el medio ambiente…  No es algo relacionando únicamente con el mundo de la arquitectura, sino que se percibe  en todos los ámbitos de la vida.

Según la RAE “sostenible”, adjetivo dicho de un proceso: que puede mantenerse por sí mismo, como lo hacer p. ej., un desarrollo económico sin ayuda exterior ni merma de los recursos existentes.

Parece ser que hasta ahora nada se sujetaba por sí mismo, y el ejemplo más claro es el de la economía. El sistema se ha venido abajo, y probablemente haya sido en sus fundamentos donde ha fallado. En todos los sectores, la tendencia es hacia la optimización del trabajo, frente a la alegría con la que se invertía en los tiempos de bonanza. Actualmente la actitud es la contraría, nadie está dispuesto a invertir y en ese caso, es necesario una reflexión importante sobre todas las consecuencias que conlleva.

Podemos ver que la “etiqueta” de sostenible se aplica en todos los ámbitos, no solo la arquitectura. Aparentemente es una moda, y en estos momentos sino te subes al carro de lo ecológico, lo verde o lo sostenible no hay futuro. Se está generando una conciencia responsable, y consciente de que a este ritmo no existirá el modo de sustentarnos.  Es el beneficio del mensaje tan intensamente promovido, pero está calando en la sociedad. El reciclaje, la reutilización y la rehabilitación son consecuencias directas del mensaje transmitido por el concepto de sostenibilidad.

Nosotros tampoco queremos perder ese tren, y de este modo promovemos nuestro pequeño rincón de aspectos “verdes”. Conceptos que tengan que ver con la arquitectura y ejemplos gráficos o visuales del sector, en el que se puedan apreciar como los criterios se pueden aplicar en la arquitectura.

Y por supuesto, en la base de la sostenibilidad está el equilibrio. Es necesario comprender que aunque una cosa pueda ser mucho más barata su impacto medioambiental  puede ser desastroso. El ejemplo más cercano son las bolsas de plástico en los supermercados. Es necesario alcanzar el equilibrio entre todos los aspectos de un producto, no solo económicos. Al final, el precio es lo que más condiciona un producto, pero afortunadamente esta actitud está cambiando.

Así que desde aquí os animamos a todos los lectores a participar y dar su opinión respecto a la sostenibilidad.

a+ ielizalde

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