Berlín I

¿A quién se le puede ocurrir viajar a Berlín en enero? ¿Y durante la ola de frío más dura en los últimos 10 años? Pues tenían que ser arquitectos, y por supuesto encontrarnos nosotros entre los valientes. Siempre hay que ir preparado a pasar frío cuando se visita la capital alemana, pero cuando la predicción a una semana marca máximas que son negativas, es algo que no se puede obviar.

Con estas premisas partimos en nuestra visita a Berlín, un grupo de valientes, dispuestos a conocer otra ciudad, otra cultura, y quizás en una época muy poco frecuentada por turistas. La llegada a Berlín se hace muy dura, el frio nos recibe en el aeropuerto, e incluso se te llega a pasar por la cabeza, que carajo haces un 21 de enero en Berlín.

¿Y qué hacemos? Pues recoger unas maletas llenas de ropa, abrigados como nunca antes nos hubiésemos imaginado y dispuestos a patear la ciudad todo lo que el hielo nos deje aguantar en pie. Una ciudad fría en la que las expectativas no debían decaer. Y vamos a enumerar algunas de las cosas que visitamos durante nuestra estancia de 6 días, ordenadas cronológicamente o como mi mente me permite recordarlas. Sobre todo como lugares de interés para todo aquel que quiera visitar la ciudad.

Día 21. Tras nuestra llegada a Berlín, dimos un paseo para ubicarnos en la ciudad, aunque eso de que anochezca pasada la hora de comer, se hace duro. Se sobrelleva con el entusiasmo del grupo. Alexanderplatz fue nuestra primera parada, tras un problema con el tranvía. Desde allí fuimos dando un paseo nocturno hasta la isla de los museos. El Neues Museum fue nuestro destino, no tan cautivados por su arquitectura, sino por servir de refugio contra el frío que estábamos sintiendo. Pero no nos quedamos solo en un techo, resultó ser un gran museo, que acoge en su colección permanente el busto de Nefertiti. Además pudimos disfrutar de la restauración que había finalizado unos meses antes el arquitecto inglés, David Chippierfield. Os recomendamos que lo visitéis para disfrutar de este edificio restaurado y valorar una restauración que nos impactó por completo al grupo.


Y como no, para empezar bien el viaje, decidimos saborear una salchicha alemana en un puesto callejero. Quizás no fue la mejor idea por las bajas temperaturas, pero con una buena compañía, y sabiendo que después disfrutaríamos de una cerveza, la verdad que sentó muy bien.

Nuestro segundo día en la capital alemana, fue muy productivo. Decidimos participar en uno de los ya famosos “freetour” que se organizan en las principales capitales europeas. De este modo lograríamos tener una visión general de los monumentos de Berlín en un recorrido peatonal que nos llevó unas tres horas, guiados por una chica que residía allí. Es una buena oportunidad de conocer algunas de las curiosidades de la ciudad, y además, escuchar para recomendaciones…

Y como dicen en las películas, “to be continued…”

a+ ielizalde

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s