Berlín II

Comenzar un día de vacaciones haciendo un tour te hace sentirte mejor. En tus vacaciones madrugas y sientes que has aprovechado el día e incluso tus vacaciones… En un frío paseo de tres horas conoces los principales monumentos de la ciudad y unas cuantas anécdotas de los mismos. Visitamos lo más típico de la capital alemana, La puerta de Brandemburgo, el Reichstag, el monumento al holocausto, la sinagoga, la Dome berlinesa, la torre de comunicación, una parte del muro y terminamos en el famoso Checkpoint Charlie.

Tras pasear y escuchar atentamente anécdotas sobre la ciudad, nos fuimos al museo Pergamo. La verdad que en nuestros viajes no solemos visitar muchos museos, pero en esta ocasión era necesario refugiarse de las temperaturas bajo cero. Muy recomendable este museo, y entre las anécdotas curiosas, nunca olvidaré las caras de los alemanes cuando nos veían en el hall del ya citado museo, disfrutando de unas galletas de chocolate como sino hubiese mañana.

El sábado, aprovechamos el día para hacer el famoso paseo por el muro de Berlín y callejear. La verdad que los distintos grafitis son muy expresivos, y su sentido va más allá que lo que se puede ver. Por la tarde, tras disfrutar de una comida en uno de los muchos restaurantes turcos de la ciudad, nos dirigimos a ver el Museo de los judíos. Sobretodo fue por el interés arquitectónico. Queríamos visitar la obra del arquitecto polaco Daniel Libeskind. El edificio resultó ser interesante, pero no se si el cansancio o nuestra forma peculiar de visitar museos (observando el contenedor y no lo contenido), no nos convenció el contenido.

Lo más interesante del sábado, fue el poder ver a los alemanes, disfrutando del hielo (no era nieve) en los parques. Somos muy distintos culturalmente y se nota. Además la noche del sábado resultó una de las experiencias más impactantes. Visitamos un par de discotecas, en ninguna no pudimos acceder por nuestro vestuario, pero el problema es que en la segunda, nos lo dijeron tras 40 minutos con temperatura de -15ºC, parece imposible aguantar ese frío y vestir bien, pero bueno, después de ver alemanas con minifalda, te crees cualquier cosa.

Como en todo el mundo, el domingo es el día del mercado, y allí que nos fuimos a visitar uno de segunda mano. La verdad que podías encontrar de todo tipo de cosas “inútiles”, pero bueno, con la moda retro que existe actualmente, más de uno podría decorarse la casa económicamente. Lo que ya se había convertido en necesidad fue una parada cada dos horas, había que disfrutar de un “hot chocolate” o una cerveza, pero en un lugar climatizado.

Además de pasear por el barrio Spandau, famoso por sus patios interiores, aprovechamos para visitar algunos de los edificios fundamentales. Primero llegamos a la torre de la televisión, un símbolo de la capital alemana y del Berlín oriental. Desde allí se podía apreciar la calma que reina en Berlín en un frío domingo de invierno.

Por supuesto, también visitamos el Reichstag, una de las obras más conocidas de Norman Foster y cuya cúpula sirve para recordar a los políticos que es el pueblo quien está por encima de ellos y les observa. Como curiosidad, me quedo con la estampa de la puerta de Brandemburgo, un domingo a las diez de la noche, y nosotros los únicos valientes que se veía por la calle. Aquí os dejamos la muestra.

a+ ielizalde

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s