Arquitectura sin estrenar

Llega julio y con él unos días de vacaciones; el destino debe ser Galicia aunque como mucha gente dice es un deporte de riesgo marcharse de vacaciones a Galicia, ya que el tiempo no perdona. Pero como el tiempo no lo es todo, un día que no acompañaba la climatología me acerqué a un lugar que lleva tiempo queriendo ir.

Se trata de Finisterre o como coloquialmente se conoce el “fin del mundo”, el punto más septentrional de España. Este pequeño pueblo destaca por ser la última etapa del Camino de Santiago, muchos pereqrinos después de llegar a Santiago deciden continuar el camino y terminarlo. Son dos etapas más y merece la pena debido a la hermosura del pueblo y de sus acantilados.

Pero la entrada de hoy, pretende ser una crítica a esa clase política que en años de bonanza económica convocan concursos de arquitectura y con el paso del tiempo los edificios de esos concursos no se estrenan. Se ha usado dinero público para crear piezas de arquitectura muy valoradas que no han llegado ni a abrirse. No quiero caer en los típicos comentarios, porque creo no siempre pasa esto, pero como arquitecto me da pena ir a ver una gran obra y verla como suben por encima de ella las “zarzas”, mientras cae en el olvido.

Como decía al principio de la entrada, llevaba mucho tiempo queriendo ir a ver este pueblo, porque en el existe una obra del arquitecto gallego Cesar Portela (nominado al premio Mies van der Rohe en el 2003). Se trata del “Cementerio de Finisterre”, el cuál se ha construido hace 14 años y en todo este tiempo ha recibido continuos premios. Ha sido introducido en el Phaidon Atlas de arquitectura contemporánea mundial o en el Akal de arquitectura del siglo XX, ha sido nombrado como uno de los mejores cementerios del mundo, se ha expuesto en diferentes ciudades del mundo…

El cementerio trata de ser una arquitectura entendida como prolongación del propio paisaje, silenciosa y casi inexistente. Es un cementerio distinto a los de nuestra cultura, plantea un cementerio fragmentado en un conjunto de pequeñas edificaciones articuladas en torno y a lo largo de pequeños caminos existentes, que discurren por las laderas de la montaña, carente de cualquier tipo de cierre, y con la presencia continua del mar como telón de fondo.

Ya que la entrada va de arquitecturas sin estrenar, quería hacer alusión a un edificio de mi ciudad que lleva cerca de un año sin estrenarse y empieza a mosquear la cosa. Se trata del Museo Interactivo de Historia de Lugo (MIHL) de los arquitectos Nieto y Sobejano. Creo que se trata del mejor proyecto que se ha hecho en Lugo en mucho tiempo; aunque el edificio no está exento de las críticas de los ciudadanos, muchas de ellas por ver que una inversión tan fuerte no se estrena. El proyecto se encuentra en una zona que estaba degradada hace años por una antigua industria de la ciudad, y se ha producido una regeneración de dicha zona que se ha culminado con este edificio.

Se trata de una reinterpretación de los cubos de la muralla romana de Lugo, y por eso el proyecto trata sobre unas formas curvas que generan un parque en superficie para crear debajo de éste el espacio del museo.

De nuevo, sucede lo mismo que en Finisterre. Se trata de una obra que seguro recibirá el reconocimiento arquitectónico del exterior, pero esperemos que no sea como el caso de Fisterra y sea ignorado por la ciudad.

a+castrovázquez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s